
Plaguestorm — Path to Emptiness (2026) · Melodic Death Metal
7/10 💀💀💀💀💀💀💀
Lanzamiento: 26 de junio de 2026 · Duración: 48:28 · Para fans de: In Flames, Dark Tranquillity, Hypocrisy
Hay algo que siempre resulta incómodo en el imaginario metalero latinoamericano: la idea de que para sonar grande hay que estar en otro lado. Que el Göteborg del sonido existe en Suecia y no en Bahía Blanca. Sebastián Pastor lleva doce años desarmando esa narrativa desde su ciudad, construyendo un proyecto unipersonal que opera con la lógica de un estudio escandinavo y la urgencia de quien sabe que no tiene red de contención. Path to Emptiness, el tercer álbum de Plaguestorm de forma independiente, es el momento donde esa apuesta se vuelve más dura, más oscura y más honesta que en cualquier trabajo anterior.
Lo primero que golpea es la producción. Que Fredrik Nordström haya estado a cargo del re-amping, la mezcla y la masterización no es un dato menor: es el nombre detrás de The Jester Race, The Gallery, Slaughter of the Soul. El arquitecto del sonido Göteborg de los noventa, trabajando en un disco de un tipo de Argentina que creció escuchando exactamente esos discos. El resultado no es imitación sino consecuencia: la mezcla tiene densidad sin perder claridad, las guitarras muerden sin embarrar, y los silencios — cuando los hay — pesan.
El álbum arranca con “It’s a Play”, que no da tiempo a acomodarse: riff directo, doble bombo que empuja, melodías enhebradas con la precisión quirúrgica que ya conocemos de Plaguestorm pero con más carne encima. “River of Death” sube la temperatura y establece que este disco tiene intención de ir a los extremos sin pedir permiso. La dinámica no es nueva en el catálogo de Pastor, pero acá está ejecutada con mayor convicción. Diego Martínez, guitarrista invitado en la mayoría de los tracks, aporta solos que saben cuándo hablar y cuándo correrse: no hay exhibicionismo, hay servicio a la canción.
El punto de inflexión llega con “The Void”, que le da nombre conceptual al disco aunque no sea el título. Acá el proyecto abraza el atmosphérico sin abandonar la brutalidad: es post-metal procesado por un filtro de death melódico, y funciona porque Pastor no lo fuerza. El álbum ya había adelantado “Don’t Pass it On” como single en mayo, y tiene sentido: es el gancho más inmediato del tracklist, con una melodía de pre-coro que se instala sin avisar. “Empty Eyes”, que los seguidores conocían del EP de 2023, aparece acá en una nueva versión que cierra el arco emocional del disco antes de que “Smoke and Candy” y el cierre instrumental de “Underhill” lo lleven a un territorio más contemplativo.
Las letras — firmadas por Alexander Richichi — operan en el campo del desencanto personal sin caer en el victimismo: hay rabia contenida, hay lucidez. La voz navega entre el clean melódico y el growl con más soltura que en Purifying Fire, sin que ninguno de los dos registros suene como concesión al otro.
Lo que no funciona del todo es la extensión. Once tracks en 48 minutos es ambicioso para un proyecto de esta escala, y hay un par de cortes en el tramo central —”Down Dirt Road”, “Shameless”— que cumplen su función sin dejar marca propia. En un álbum más contenido habrían sobrado, pero la consistencia general los sostiene sin que el disco se caiga.
Path to Emptiness no es el trabajo de alguien que está llegando. Es el de alguien que encontró su voz hace tiempo y ahora la lleva más lejos, con mejor presupuesto sonoro y la convicción de quien no necesita explicarse. El melodic death metal argentino tiene un disco de referencia para 2026. Escuchalo de corrido, con volumen.
Tracklist
- It’s a Play
- River of Death
- The Void
- Gardens of Fire
- How Could She Know?
- Down Dirt Road
- Shameless
- Don’t Pass it On
- Empty Eyes
- Smoke and Candy
- Underhill
