Archgoat — Nightbringer, Lightbringer (2026) · Debemur Morti Productions · War metal / black metal bestial
Lanzamiento: 11 de septiembre de 2026 · Duración: 41 minutos (11 temas) · Para fans de: Beherit, Revenge, Blasphemy

Treinta y siete años bajo la misma bandera negra y Archgoat no aflojó ni un milímetro. Los hermanos gemelos Lord Angelslayer y Ritual Butcherer vienen puliendo la misma fórmula bestial desde que la banda volvió en 2006 tras más de una década de silencio: riffs de black metal a los tumbos, gruñidos cavernosos, guitarras destempladas hasta la náusea y esos quiebres rituales, casi marciales, que en vivo desatan estampidas. Nightbringer, Lightbringer, el sexto álbum, llegaba con una duda encima: Worship the Eternal Darkness (2021) sonaba a la banda pisando el freno después de que The Luciferian Crown (2018) tocara el techo de su carrera. La duda se disipa apenas arranca el tema título: después de la intro ritual de rigor, “Nightbringer, Lightbringer” estalla como una tormenta de bombos dobles y riffs medios que parecen volados con dinamita y reconstruidos a las apuradas, sostenidos por esos gruñidos del título con pausas dramáticas que funcionan como ancla.
Lo que sorprende de este disco, viniendo de una banda que hace veinte años gira en variaciones del mismo tema, es cuánto se anima a probar cosas nuevas. “Iconoclasm the Nazarene” mete gritos agudos que recuerdan a Revenge en medio del asedio habitual. “Blood of Jesus Spilling Upon the Earth” suma pasajes de spoken word grave, aparentemente pitcheado, y acordes espaciosos que no pegan tan fuerte como los riffs marciales de siempre pero rompen la monotonía. Y “Keys of Hell and Of Death” cierra con el minuto más melódico que grabó Archgoat en su historia, un dato insólito para una banda que hizo culto de la fealdad. Ahí aparece el dilema de cualquier banda longeva: seguir haciendo lo mismo o arriesgar. Archgoat elige un poco de las dos cosas, y en general funciona.
El único traspié real es “The Dawn to Armageddon”, segundo tema efectivo del álbum: un riff medio hipnótico con teclados que suenan a Samael viejo, buena canción de por sí pero mal ubicada, porque le corta el envión al disco justo cuando arrancaba. El resto compensa de sobra: “The Light Behind the Horns” y el cierre “Obsidian Reflection of Anti-Light” recuperan la energía punk y los riffs atropellados que hacen que uno quiera romper algo, con una producción más prolija que la de discos anteriores —menos húmeda, según la propia banda— que deja escuchar cada capa sin perder la mugre necesaria.
Comparado con el Beherit más brutal de Drawing Down the Moon, Archgoat sigue siendo de las bandas más consecuentes del war metal finlandés, ese cruce de black y death de primera ola con la hostilidad del punk y el grindcore más bestial. Nightbringer, Lightbringer no reinventa nada —sigue siendo un disco sobre el fin del cristianismo y el amanecer satánico, con la tapa de siempre firmada por Chris Moyen— pero le suma matices reales a una fórmula que podría haberse quedado dormida. Los tempos generales son algo más lentos que en discos anteriores, y el uso más marcado de teclados le da un aire ritual que quizás no convenza a quien busca solo velocidad y sangre.
Para el que ya es fan, esto es alimento seguro: la banda sigue siendo ella misma, con menos vueltas experimentales de las que el resumen sugiere y más pegada de la que Worship the Eternal Darkness dejaba entrever. Para el que se está por meter por primera vez en Archgoat, este disco funciona igual de bien como puerta de entrada que cualquier otro de su catálogo posterior a 2006: crudo, directo, sin vueltas. No es el mejor disco de la banda —ese lugar lo sigue ocupando The Luciferian Crown— pero es la prueba de que a los 37 años Archgoat todavía tiene con qué.
Puntaje: 7/10 calaveras 💀💀💀💀💀💀💀☆☆☆
Escuchá el disco completo
Tracklist
- Invocation 666
- Nightbringer, Lightbringer
- The Dawn To Armageddon
- Iconoclasm The Nazarene
- Blood Of Jesus Spilling Upon The Earth
- The Stygian Millenium
- Invocation 999
- Keys Of Hell And Of Death
- The Light Behind The Horns
- Reaper Of Christianity
- Obsidian Reflection Of Anti-Light
