Lanzamiento: 10 de julio de 2026 · Duración: 51 minutos
Calificación: 8/10 💀💀💀💀💀💀💀💀
Quince años. Ese es el tiempo que pasó desde que Jon Miller tocó el bajo en un disco de estudio de DevilDriver antes de este. Volvió a la banda en 2022, pero recién ahora, con Strike and Kill, ese regreso queda sellado en un álbum completo: el primero con su firma en las cuatro cuerdas desde Beast (2011). No es un dato menor. La banda de Dez Fafara llega a este undécimo disco después de una purga casi total. Se fue el guitarrista Neal Tiemann en 2021. Se fue el bajista Diego Ibarra, volvió Miller, llegó Alex Lee (ex Holy Grail) en 2022. Se fue Mike Spreitzer en 2024, después de veinte años como arquitecto del sonido de la banda. En su lugar entró Gabe Mangold, ex Enterprise Earth. A los sesenta años, Fafara armó una formación casi nueva de punta a punta y la mandó a grabar como si tuviera algo que demostrar.
Y lo demuestra. Strike and Kill son cincuenta y un minutos de groove metal tocado con la urgencia de una banda que recién arranca, no de un proyecto con más de dos décadas de carrera. Fafara repitió la misma consigna en cada entrevista de promoción: “escribí para el logo”, no para el ego de nadie. Se nota apenas suena el primer tema: no hay solos que se estiran para lucirse ni experimentos que distraigan del objetivo. Cada tema entra, pega y se va.
“Dig Your Own Grave” es la carta de presentación perfecta: riff sucio, medio tiempo con aire pantersiano, estribillo que Fafara escupe más de lo que canta. “Dead in the Water” sube la velocidad y deja ver por qué la dupla Lee-Mangold es, técnicamente, la mejor formación de guitarras que tuvo la banda: hay melodía debajo de la agresión, algo que en discos anteriores de DevilDriver quedaba más sepultado bajo el ruido. “Sanctified in Scars” es puro death metal con breakdown de groove, el tipo de tema que en vivo va a partir cualquier pit al medio.
La producción no busca sonar prolija. Fafara fue explícito sobre esto en las notas de prensa previas al lanzamiento: grabaron en las primeras o segundas tomas, sin pulir de más, porque “si no capturás ese fuego en el momento, perdés lo que la canción tiene que ser”. Se escucha esa decisión. Hay aristas, hay algo crudo en la mezcla que en un disco más calculado se hubiera limado. Acá juega a favor del material.
Comparado con la etapa de Winter Kills o Dealing With Demons, este disco pisa más cerca del DevilDriver clásico, el de The Fury of Our Maker’s Hand: grooves pesados, medios tiempos que golpean como maza, casi nada de adorno. No es un disco que reinvente la fórmula. Es un disco que la ejecuta con una convicción que la banda no mostraba hace rato. Ahí está el mérito, y ahí está también el límite: trece temas de la misma receta cansan sobre el final. “You’re Just a Ghost” y “Oath of Iron” se sienten como relleno entre los cortes fuertes, correctos pero prescindibles.
El veredicto es simple. Strike and Kill no le va a sumar oyentes nuevos a DevilDriver, pero le devuelve identidad a una banda que venía de reconstruirse pieza por pieza durante cuatro años de bajas y altas. Fafara sigue ladrando con la misma bronca de siempre, ahora con una base que lo empuja en vez de acompañarlo de lejos. Para el que se bajó del barco en la última década, es el momento de subirse de nuevo. Para el resto, es la confirmación de que el groove metal todavía tiene con qué golpear fuerte.
Escuchá el corte título:
Tracklist
- Dig Your Own Grave
- Dead in the Water
- Sanctified In Scars
- Strike and Kill
- In the Moonlight
- Ride or Die
- Headed for the Fall
- Shut the Silence On
- Never Coming Home
- Summoning Shadows
- You’re Just a Ghost
- Oath of Iron
- All Bets Are Off
