Anthrax — Cursum Perficio (2026) · Megaforce/Nuclear Blast · Thrash Metal
Lanzamiento: 18 de septiembre de 2026 · Duración: 11 temas, 53:43 · Para fans de: Metallica, Megadeth, Exodus

Diez años. Eso tardó Anthrax en parir un disco nuevo, el más largo silencio de estudio en sus 45 de carrera, y cuando algo se cocina tanto tiempo puede salir sobrecocinado o puede salir perfecto. Cursum Perficio, título que en latín significa algo así como “mi viaje llega a su fin” —Charlie Benante lo sacó de una placa que tenía Marilyn Monroe en su casa—, no es un cierre. Es una banda de casi cincuenta años reafirmando que todavía tiene con qué. Grabado a los ponchazos entre 2023 y 2025 en el Studio 606 de Dave Grohl, con Jay Ruston en la producción por tercera vez consecutiva, el disco doce de Scott Ian y compañía llega sin cambios de formación desde Worship Music, algo que no pasaba desde 1998.
Arranca con “Persistence of Memory”, una introducción de poco más de un minuto que funciona como bocina de largada, y ahí nomás entra “The Long Goodbye”, el tema más pesado emocionalmente del lote: Ian lo escribió sobre el Alzheimer de su papá, con un desarrollo melódico y mid-tempo que se toma su tiempo antes de reventar. El contraste llega enseguida con “It’s For the Kids”, un thrasher de manual con ese groove de mosh pit que Anthrax patentó hace cuatro décadas y que acá suena tan filoso como siempre. De ahí para adelante el disco no da respiro: “NYC 93” y “Watch It Go” son puro thrash a fondo, sin vueltas; “T.O.M.B.” pega como maza; “My Victory” cierra con un despliegue técnico que a esta altura de la carrera todavía sorprende. “Infectious” se permite guiñarle el ojo a “Caught in a Mosh” y a “Among the Living”, y junto con “Everybody’s Got a Plan” se pelean el lugar de tema más pegadizo del álbum. El título “Cursum Perficio” y “The Edge of Perfection” son las dos canciones de mayor escala y ambición dramática, con Joey Belladonna estirando el registro como si no hubieran pasado los años.
Comparado con For All Kings (2016), que ya venía con Belladonna consolidado en la segunda etapa de la banda pero se sentía un poco desparejo en el tramo final, acá hay más variedad sin perder cohesión: Ruston logra un sonido denso, con guitarras que pegan más que en los últimos dos discos, y una mezcla que no sacrifica la mugre característica de la banda por buscar brillo moderno. Frente a los otros integrantes del Big Four —un Metallica que hace rato dejó de sorprender y un Megadeth que se despide de los escenarios—, Anthrax se planta con el argumento más sólido de todo el linaje thrash ochentoso en 2026: un disco que no vive de la nostalgia sino que compite de igual a igual con su propio catálogo clásico.
¿Hay bajones? Alguno. Las casi seis minutos de “The Edge of Perfection” y del tema título exigen paciencia si lo que se busca es la descarga directa de “It’s For the Kids” o “NYC 93”, y el arranque instrumental de apenas un minuto puede sentirse como un trámite más que una obertura necesaria. Pero son detalles menores en un disco que, canción por canción, no tiene relleno. Para el que se bajó de la banda después de Worship Music o directamente nunca les dio una segunda oportunidad después de los 2000, Cursum Perficio es la excusa perfecta para volver. Para el fan de toda la vida, es la confirmación de que el “journey” está lejos de terminar, pese al título.
Puntaje: 8/10 calaveras 💀💀💀💀💀💀💀💀☆☆
Escuchá el disco completo
Tracklist
- Persistence of Memory
- The Long Goodbye
- It’s For the Kids
- Everybody’s Got a Plan
- The Edge of Perfection
- Infectious
- NYC 93
- Cursum Perficio
- T.O.M.B.
- Watch It Go
- My Victory
