Treinta y tres años. Eso es lo que tardó Ritchie Blackmore en volver a pararse arriba de un escenario junto a Deep Purple, la banda que fundó en 1968 y que abandonó de forma áspera en 1993. El miércoles 12 de agosto, en el marco del Splat! Tour por Norteamérica, Blackmore subió como invitado sorpresa al show de la banda en el Northwell at Jones Beach Theater, en Wantagh, Nueva York, y cerró el show tocando Smoke on the Water, el riff que él mismo escribió y que se convirtió en uno de los más reconocibles de la historia del rock.
La reunión se cocinó puertas adentro y casi sin aviso. Según contó el propio Blackmore, hoy de 81 años, el contacto surgió de él: le escribió a Ian Gillan, que vive en Portugal, para preguntarle si podía subir “solo para un bis, una sola canción”, sin intención de imponerse. Gillan lo consultó con el resto de la banda y la respuesta fue positiva. La casualidad quiso que Blackmore viva actualmente en Long Island, a pocos minutos del venue, algo que Gillan aprovechó arriba del escenario para presentarlo con humor como “a local lad” que le había escrito pidiendo para venir a tocar.
Blackmore había adelantado la sorpresa un día antes, en un Instagram Live junto a su esposa Candice Night, pese a que se suponía que era secreto. “Probablemente me suba a hacer un bis con la banda, Deep Purple. Pero no le digan a nadie”, dijo entre risas, y agregó: “Le mandé mi paloma con inteligencia artificial a Ian Gillan a Portugal, donde vive ahora. Y le dije: ‘¿Cómo te sentirías si me subo solo para un bis? Solo un tema. No quiero imponerme’. Sin presión, por los viejos tiempos. Ya tengo 81 años.” El guitarrista también habló sin filtro sobre su estado físico: contó que un día antes se había aplicado una inyección lumbar y que convive con cuatro hernias de disco, además de una banqueta lista por si necesitaba sentarse arriba del escenario.
Arriba del escenario, ya con el tema tocado, Gillan le dedicó unas palabras al público: “Tengo que decir algo. Hace un par de días recibí un mensaje de un pibe del barrio. Me escribió diciendo que vivía a la vuelta y preguntando si podía venir a tocar con nosotros. Y les puedo asegurar que fue un placer absoluto tener de vuelta arriba del escenario al miembro fundador, la gran leyenda, el inmortal Ritchie Blackmore.” Blackmore compartió esa parte del show con Simon McBride, guitarrista actual de Deep Purple.
El quiebre entre Blackmore y la banda había sido tajante: se fue tras un show en Helsinki en noviembre de 1993, en medio de tensiones que la propia banda definió como una salida ácida. En 2016, cuando Deep Purple ingresó al Rock and Roll Hall of Fame, Blackmore no asistió a la ceremonia y responsabilizó al manager de la banda por esa ausencia, aunque igual recibió elogios de colegas: Lars Ulrich, de Metallica, lo definió sin vueltas como “Ritchie fucking Blackmore” al hablar del riff de Smoke on the Water. El propio Gillan había dicho en 2014 a Rolling Stone que sería una locura pensar en un regreso formal de Blackmore a la banda, aunque aclaró entonces que no había ningún problema personal entre ellos.
Blackmore también reconoció que hace tiempo que no toca en formato rock: “No toco rock hace 25 años, la verdad. Va a estar bueno ver de nuevo a los muchachos. Creo que vamos a estar todos con muletas y sillas de ruedas, aunque me parece que el resto está bien.” La afirmación es un poco exagerada: en 2016 el guitarrista había puesto en pausa su proyecto Blackmore’s Night para reformar Rainbow y dar una serie de shows de rock.
Después de más de tres décadas de distancia, la escena quedó grabada: Ritchie Blackmore, leyenda viva del hard rock, volviendo a tocar el riff que lo hizo inmortal junto a la banda que lo vio nacer.

