El público del post-punk y el darkwave tiene una energía hermosa y particular. No vas a encontrar un pogo violento o caótico — sino un movimiento constante y sincronizado. Gente bailando con los ojos cerrados o la mirada perdida en el piso, dejándose llevar por el pulso hipnótico del bajo. Una catarsis colectiva donde todos comparten la misma sensación de nostalgia y la canalizan a través del baile. El 19 de junio, El Teatrito fue exactamente ese lugar.
Las Eras, Budapest y Autodefensa abrieron la noche y demostraron que la escena darkwave y post-punk local tiene nombre propio. Tres propuestas que prepararon el clima perfecto para lo que venía — y que en una noche así, eso vale mucho.
Vacíos Cuerpos nació como un proyecto de estudio casi solista de Óscar Sierra — bajo, voz y una visión clara de lo que quería hacer. Para las giras y presentaciones en vivo se convierte en dúo: Óscar a cargo del bajo y la voz, Emilio ejecutando esos arreglos y riffs de guitarra limpios y nostálgicos que completan el sonido. Darkwave, post-punk de los ochenta con tintes groove, sintetizadores y cajas de ritmo programadas. Y líricas en español que los ubican firmemente en la escena goth latinoamericana.
En vivo, lo que más destaca es la voz de Óscar — profunda, cruda, sin buscar la perfección técnica pero logrando con totalidad transmitir la intención detrás de cada palabra. No es una voz que pretende impresionar. Es una voz que te arrastra. Y el bajo cargado de distorsión y fuerza crea el ambiente que hace que eso funcione.
El recital fue todo lo esperado y un poco más. Entre oscuridad y humo, El Teatrito se convirtió en una pista de baile melancólica donde el repertorio de clásicos del proyecto encontró a un público que los conocía y los sentía de verdad. El movimiento en la sala fue constante, sincronizado, hipnótico — exactamente el tipo de energía que esta música genera cuando está bien ejecutada en vivo.
Vacíos Cuerpos debutó en Argentina con una fecha única que no defraudó. Óscar Sierra construyó en El Teatrito exactamente lo que promete su música: un espacio donde la nostalgia se vuelve física, donde el bajo te golpea en el pecho y donde bailar con los ojos cerrados es la respuesta más honesta que el cuerpo puede dar. Las Eras, Budapest y Autodefensa pusieron el piso. Y Vacíos Cuerpos hizo el resto. Que vuelvan pronto.
Agradecemos a Icarus Music y Marcela Scorca
Cobertura: Pentacle.ph

