Old Man’s Child llegó a Uniclub el 24 de septiembre y lo que siguió fueron 90 minutos de black metal sinfónico con muy buen sonido, pogo desde el primer acorde y la gente coreando todos los temas sin parar. El tipo de noche donde todo funciona — la banda, el público, el sonido — y donde uno sale con la sensación de haber estado en algo especial.
Abrieron con Towards Eternity, siguieron con King of the Dark Ages y cerraron ese bloque inicial con Doommaker — fija en toda la gira latinoamericana y que en el Uniclub hizo lo que tiene que hacer. Tres temas y el lugar ya estaba en llamas.
Galder tiene un carisma arriba del escenario que no es común. Conectó con el público en todo momento — no como un frontman que hace lo que tiene que hacer sino como alguien que genuinamente estaba disfrutando estar ahí. En un momento se puso a hablar de fútbol, dijo aguante Messi y después también aguante Haaland, lo que generó la respuesta esperada del Uniclub. Esas cosas no se planifican y por eso funcionan.
Y antes de terminar la noche prometió volver — y lo dijo con un dato concreto que lo hace creíble: tocó dos temas más que en Chile y uno más que en Brasil. Argentina le gustó. Eso se nota y eso vale.
El cierre llegó con todo: Demons of the Thorncastle primero, y los bises con Unholy Vivid Innocence y The Millennium King como broche definitivo. 90 minutos que no tuvieron un solo punto bajo.
Old Man’s Child eligió quedarse más tiempo en Argentina que en el resto de la gira — y Uniclub lo agradeció con todo. Muy buen sonido, pogo constante, la gente coreando cada tema y Galder conectando de una manera que no se olvida fácil. Cuando un músico promete volver con datos concretos en la mano, uno le cree. Que vuelva pronto.
Agradecemos a Noiseground
PH: DeeDee.Eff

