Karl Sanders se despide del headbanging sobre el escenario. El guitarrista y fundador de Nile reveló el 22 de octubre que el 1 de octubre pasó por una fusión espinal multinivel en el cuello, una cirugía que él mismo describe como la salida a un problema que podía terminar en daño permanente.
Los médicos retiraron discos y hueso dañados que presionaban la médula y colocaron hueso de donante asegurado con una placa metálica y tornillos. Sanders atribuye el cuadro a la degeneración de discos, años de sacudir la cabeza en vivo, una lesión por artes marciales de hace once años y el estrés prolongado. Todo empezó con un adormecimiento constante en la mano derecha; los estudios mostraron un estrechamiento severo alrededor de la médula y los especialistas le advirtieron sobre un riesgo real de parálisis.
La recuperación avanza: el dolor cede, camina entre tres y cinco kilómetros por día y hace terapia ocupacional para la mano tres veces por semana. “No voy a volver a hacer headbanging sobre el escenario, pero está bien”, dijo, convencido de que ya hizo más que su parte en su carrera. Y fijó la meta: “Ocho semanas exactas después de la cirugía, voy a estar de vuelta en la ruta para nuestra gira europea”, la Underworld Europe 2026 Tour, que arranca el 29 de noviembre en Atenas.
En paralelo, Nile escribe el sucesor de The Underworld Awaits Us All, editado en 2024. “Estamos trabajando en la canción número seis ahora mismo”, contó Sanders en septiembre, y subrayó que la prioridad es hacerlo bien: “Háganlo bien. Los fans lo van a apreciar”.
Sin fecha ni sello confirmados para el nuevo disco, la banda sigue su curso con su líder de pie.

