Desde sus primeros discos, Dragonauta, la banda argentina fue trazando un mapa sonoro que abarca la pesadez setentera, los paisajes psicodélicos, el sludge, el thrash, destellos de black metal y un stoner doom que en su momento fue catalogado como el más rápido de su género. El 17 de julio, el Uniclub recibió su regreso a los escenarios — la primera fecha del año — y lo hizo con un público sediento de distorsión que coreó desde los primeros acordes.
La noche tenía una pregunta implícita que solo el escenario podía responder: ¿cómo encajaba Cristian Viegas como nuevo vocalista de Dragonauta? La respuesta llegó con el primer tema y no dejó dudas. Viegas aportó la vibra justa — esa oscuridad cómoda con sí misma, esa presencia que no compite con el sonido sino que lo completa. No vino a reemplazar a nadie. Vino a ser la voz de esta etapa de la banda. Y lo demostró.
El setlist fue un viaje hacia los orígenes. La banda desempolvó gran parte de los clásicos de sus primeros trabajos que redefinieron lo que el doom podía hacer con la velocidad, hasta el material más reciente de Axioma Ouroboros. Escuchar esa progresión en vivo es entender cómo una banda puede evolucionar y experimentar sin perder su identidad — cada álbum una etapa, cada etapa una piel distinta sobre el mismo esqueleto pesado y oscuro.En vivo, Dragonauta es una experiencia sonora que exige entrega total. Si prestás atención podés seguir el hilo de toda su historia — el thrash que les dio velocidad, el sludge que les dio peso, la psicodelia que les dio profundidad. Todo eso coexistiendo en el Uniclub, con el público completamente adentro desde el primer acorde hasta el último.
Dragonauta volvió y lo hizo bien. Cristian Viegas demostró que el cambio de voz no es un tropiezo sino un paso hacia adelante. El Uniclub fue el escenario perfecto para una noche que fue al mismo tiempo un regreso y una declaración de intenciones. El stoner doom nacional está más vivo que nunca. Y Dragonauta sigue siendo uno de sus pilares más importantes, oscuros y pesados.
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Crónica y PH: Pentacle.ph

