Bruce Dickinson terminó de grabar las voces de su próximo álbum solista, el sucesor de The Mandrake Project (2024), y ya lo tiene todo dado vuelta rumbo a 2027. El frontman de Iron Maiden lo anunció el 31 de julio en Instagram, junto a una selfie con su productor: “Terminé las voces del nuevo disco hoy… ahora se va a mezclarlo a Florida”, escribió, cerrando con un saludo a “el cuarto del doom, por ahora”.
El grueso del material se grabó en enero y febrero en el Studio 606 de Dave Grohl, en Northridge, California, con Brendan Duffey en la producción, el mismo que estuvo detrás de la reedición More Balls To Picasso, publicada en 2025. Son dieciséis canciones, grabadas 100% en vivo en tres semanas, con la banda tocando junta en la sala sin parches de estudio de por medio. “Lo hicimos ciento por ciento en vivo. Es como la generación anti-IA”, había señalado Dickinson sobre el método de trabajo. Ahora el disco pasa a la etapa de mezcla, a cargo de Duffey en su estudio de Jupiter, Florida.
La base instrumental es la misma banda que lo acompaña en gira: Mistheria en teclados, Dave Moreno en batería, Tanya O’Callaghan en bajo, y las guitarras de Chris Declercq y Philip Näslund. Pero hay un invitado que va a llamar la atención de este lado de la escena: Andreas Kisser, guitarrista de Sepultura, tocó percusión en el disco y lo confirmó él mismo en redes (“qué privilegio, un honor participar del nuevo disco del gran maestro del metal”). Derrick Green, voz de Sepultura, también se dejó ver en el estudio compartiendo una foto junto a Dickinson.
Como si fuera poco, Dickinson adelantó que el disco va a incluir una colaboración con su hijo Austin, ex cantante de Rise To Remain y As Lions, y que este mes va a filmar entre cuatro y cinco videos para ir soltando adelantos antes del lanzamiento completo.
El disco, el octavo en la carrera solista de Dickinson, todavía no tiene título ni fecha exacta, pero se espera para los primeros meses de 2027 vía BMG.

